Un nuevo poema de Zully Pinchi, quien presentó el pasado 03 de agosto su octavo libro, el poemario:» TE QUIERO» en la FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE LIMA 2026.
«Tus ojos verdes me enamoraron en una mañana, frente a una tumba de un cementerio de Madrid «
Un lunes 9 de diciembre te conocí en un cementerio de Madrid. No hubiera pensado nunca que eras así.
Me enredé en tu mirada, era como mirar una aceituna, de verde olivo, me gustó tu frescura, me gustó tu atrevimiento, me gustó tu dulzura, vaya momento y no te miento.
Me gustó tu locura, era como sentir en mi cabello una rosa que se iba volando desde mi oreja al viento.
Te vi en un cementerio, quién me lo iba a decir que un ángel o cupido te pondría en frente de mí. Pensé que en el cementerio solo habían muertos y fantasmas, pero yo encontré a un caballero del pueblo de Don Quijote, es que eres un artillero con barba y bigote, es que tienes cara de pandillero, pero tú corazón es de un ángel artillero, me gustaba el pelo que usabas cuando tenías 25, largo, rebelde y se te veía como a un rockero, vayamos mañana a donde un peluquero que te quiero volver a ver así mi niño llorón cuarentañero.
Me hiciste vivir no sé cuántos meses en solo un día, me hiciste sentir como una niña a la que pasean por todo un día.
Me gustaba que eres tan natural sin poses, sin actitudes de divo, me gustó tu bastón y me dolía un montón, todo lo que te hacía sufrir, en privado rezaba siempre para que te sanaras, me gustaba que siendo tú muy joven querías lucir como un señor elegante de alguna película de los años 30 que algún día vi. La manera en que te entregabas a mí me daba miedo, porque no quería quedarme embrujada de ti.
…Hacer el amor en una silla fue una maravilla, una fantasía, yo, yo me estremecía, mi soldado de guerra, de batalla y de algarabía …
La manera en que me acariciabas me hacía quedarme rendida entre tu pierna y la cremallera de tu abrigo que me retaba a estar despierta en las madrugadas.
Hiciste conmigo lo que quisiste porque eras un demente tan inteligente que conseguiste que en casi un mes no te pueda sacar de mi mente y es que ni rezando a San Clemente podría sacarte de mí pecho que se ha convertido en el lecho del lugar donde me amabas en secreto, sé que quizá nos debimos dar más amor, porque todo fue un gusto, una atracción, ilusión, pasión, también sé que el destino ya nos tenía una narrativa imaginativa, que tú y yo coincidiéramos en el mismo lugar y a la misma hora, y por eso solo por eso no olvidaré nunca el lunes 09 de diciembre.
No estás ahora aquí conmigo ni siendo mi abrigo, ni siendo mi amigo, no te quería para un rato sino para siempre en el firmamento, pese a todo, yo no olvidó ni un momento aquel lunes frente a una tumba en un cementerio, porque creo que después tú y yo nos fuimos de rumba con mucha ilusión y con ruidos ochenteros que sonaban así:
» …Cuando el amor es así de esa manera, uno no tiene la culpa quererse no tiene horario ni fecha en el calendario cuando las ganas se juntan …»
Y aunque hay mucho rumor, ya soy una soy adulta, retenerme no tiene formulario no estoy hecha en letras del abecedario, adoraba cuando me dabas un beso y me empotrabas como a una yegua, solo quería que haya una mañana que me despertaras con unas rosas rojas y unas tostadas que se untan con mantequilla y que escondieras dentro de tu zapatilla una cartita con un lindo dibujito tuyo que prometí lo guardaré hasta que seas un viejito, no me olvides señor del cementerio que en medio de la muerte tú y yo encontramos lo más hermoso que tiene la vida, mi señor de Lillo, que jugaba a ser mayor cuando eras solo un chiquillo, mi señor de algún lugar de La Mancha que aún no me ha llevado a ver los molinos de Sancho Panza, ni de Don Quijote.

